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Obras Box-Es desde 2025 hasta 2020

Obras Box-Es desde 2019 hasta 2013

COMENTARIO CRÍTICO del Prof. LUIGI PAOLO FINIZIO 

Box- Es n.1118 geo-métrico cm.37x45x12 – 2019Box-Es n.1117 un mundo dentro de un plato 2019 - cm.39x43x17Box-Es n.1116 metales y colores 2018 - cm.71x121x26Box-Es n.1115 la mesa del mundo - mesa de centroBox-Es n.1114 el lago 2018 - cm.32x32x12Box-Es n.1113 el vidrio 2018 - cm.32x32x18 (Colección L.P. FINIZIO)Box-Es n.1112 ópera amarilla 2018 -Box-Es n.1111 el interior 2018 - cm.62x85x13Box-Es n.1110 iniquidad / ley inicua la ley no es igual para todos 2017 - cm90x90x17n.1108 walkingart 2017 - cm.52x32x20Box-Es n.1107 nueva generación 2016 - cm.34x44x17Box-Es n.1106 sovrastrutture 2016 - cm.66x90x30Box-Es n.1105 n.1105 la llave del poder the key to power 09/2015 - cm.70x60x17Box-Es n.1104 suspendidos en el tiempo suspended on time 2015 - cm.50x60x15Box-Es n.1103 inclusiones 4/2015 - cm.25x33x12Box-Es n.1102 renaissance 04/2025 - cm. 61x50x40Box-Es n.1101 interconexiones 2014 - cm.30X23X13Box-Es n.1100 Camaldoli el árbol 11/2024 - cm.32x24x14Box-Es n.1099 tiempo de granada 10/2014 - cm48x34x10Box-Es n.1098 aglomeraciones urbanas 2014 - cm.82x50x13Box-Es n.1092 sueños 2014 - cm.40x50x12Box-Es n.1091 la puerta 2014 - cm.36x28x15Box-Es n.1086 el puente 2013 - cm.31x26x13Box-Es n.1084 cofre blanco 2013 - cm.23x25x07Box-Es n.1083 red y rosas 2013 - cm.23x21x07Box-Es n.1082 tiempo de recesión time of recession2013 - cm.56X37X33Box-Es n.1079 vida 2013 - cm 35x60x07

Obras Box-Es desde 2012 hasta 2009

COMENTARIO CRÍTICO del Prof. LUIGI PAOLO FINIZIO - 2011

 

Al observar las composiciones enmarcadas con paredes transparentes de plexiglás parece que la artista, Tinamaria Marongiu, nos invita a mirar más allá de la habitual 'ventana' del arte. Como si nos indujera a acceder a un mundo de formas que nacen artísticamente de la realidad que nos rodea. Del mundo común y desechado de las cosas, de los residuos de materiales gastados, de su cúmulo de polvo e inutilidad, de sus dispersas funciones tóxicas y corrosivas o, tal vez, de excitación y cuidado, como en el caso del recurso a las píldoras farmacéuticas, a sus formas redondeadas de pastas duras y coloridas.

 

Los materiales mezclados con colores, los objetos ensamblados y pegados al plano de la imagen constituyen el arsenal, que, por más precario e indigente que sea, no renuncia a la disposición, a nuclear una forma. Esta, aunque oculta, se asienta, tiende a la composición. Como siempre, de hecho, cuando el artista frecuenta lenguajes pobres, cuando practica lo informe, el resultado compositivo, aunque negado, no queda sin esperarse. Así, Tinamaria muestra asignar a su obra acabada el sentido del acontecimiento, el trayecto de un hacer que manipula y recoge, que elige y dispone bajo el signo del accidente, del evento.

 

Cada elemento se sella en lo provisional, en la trama y lo precario, en lo acabado pero inagotable. Cada uno tiene una relación abarcadora con la vida. De aquí la denominación que la artista ha dado a sus contenedores transparentes, los Box-Es, como representaciones estáticas del ser en constante devenir. La obra, en suma, sucede de hecho y en ella cada mezcla de color y materia, cada saliente de formas y objetos, se transparenta, se coagula en el dato imaginativo hallado o surgido del juego de la fantasía como de los impulsos íntimos que la artista persigue y captura. Fantasías e impulsos, con fuerte abstracción de formas, que Tinamaria estimula y entrega al mutable y acumulativo horizonte compositivo. Y sin embargo, no poco de esta manera, de este hacer con abstracción y dar concreción de imagen se acuerda con el sentido visual, vasto y abarcador, del paisaje natural.

 

La naturaleza precisamente como trama de visión, como correspondencia perceptiva y de adherencia prensil a las cosas que recoge y dispone. Por más transfiguradas en la abstracción, las obras dependen de lo que la artista vive y ve.

 

Son las instantáneas fotográficas, las secuencias de visión sobre paisajes y horizontes, sobre marinas y territorios que la artista produce junto a las obras en los contenedores de plexiglás las que nos proporcionan la trama y el corte imaginativo de su hacer compositivo.

 

Ciertamente, las cosas vistas alrededor, la luz y los espacios asumen formas y agregaciones diferentes a través del ojo de la mente, a través del manejo de los materiales y los colores. Las cosas de la vida como las de la naturaleza son de todos modos un don generoso en su superponerse y entrelazarse a los esquemas de imagen, a los propios hábitos de estilo. Constituyen el sentido primario que nos comprende y arraiga en el mundo, la sorpresa y el descubrimiento en las formas del arte.

 

Coherentemente con tal pertenencia al devenir de las cosas, Tinamaria no titula sus obras, no les asigna un contexto de sentido, un nombre. En su evento de imagen, en su Box-Es, pertenecen siempre a algo ya sucedido y que continuará sucediendo, se distinguen por numeración desde el mil en adelante. Donde quizás el número mil representa lo ya sucedido. Sin embargo, la falta de titulación no impide la comunicación, el sentido de imagen que las obras recogen y transmiten apuntando ahora al juego luminoso de los materiales, ahora a la ironía, ahora al tono melancólico de degradación y caídas del mundo social.

 

Así, al verlas en su tejido de evocaciones y alusiones, de símbolos y metáforas, las obras de Tinamaria parecen decirnos, como entre las cosas de la vida, que sus obras no necesitan un título para ser identificadas y comprendidas.

 

El empleo de formas abstractas, de materiales y objetos desde hace tiempo en el arte apunta a convertirse en espejo de estados de ánimo y realidades sociales. En su espectro expresivo Tinamaria une a las formas plásticas, a la fotografía la música, su voz de cantante, sus palabras de canciones. No sería difícil entrever y sentir entre estas modalidades, estas capacidades expresivas, algo que une, que entrelaza y motiva en su ánimo. Algo transfigurador y melancólico que abraza su vida y las formas del arte. Realmente el ritmo, no solo musical, le pertenece en clave compositiva y hace de ello un estilo de imagen que cuanto más se contamina con las realidades de la vida más se enriquece de ocasiones creativas.

 

LUIGI PAOLO FINIZIO